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  • Después de Navidad, nos quedamos nosotros 🤍

    Después de Navidad, nos quedamos nosotros 🤍

    Después de la Navidad no queda la mesa llena ni los regalos envueltos.
    Quedan los niños cansados, dormidos en el sofá.
    Quedan los juguetes en el suelo, las risas todavía flotando en la casa…
    y nosotros, mirándonos con esa mezcla de cansancio y gratitud.

    Ser familia no es solo celebrar fechas especiales.
    Es organizar el caos, recoger juntos, abrazar cuando el cuerpo ya no puede más
    y aun así sonreír, porque el corazón está lleno.

    A veces estoy cansada.
    A veces siento que el día fue largo, que no hice todo perfecto.
    Pero cuando los veo dormir tranquilos,
    cuando sé que crecieron rodeados de amor,
    entiendo que eso es lo único que importa.

    La Navidad pasa.
    Las luces se apagan.
    Pero lo que construimos como familia se queda, día tras día.

    Y aunque estemos cansados…
    somos felices. 🤎✨

  • El día después de Navidad

    El día después de Navidad

    La casa amanece en silencio.
    Los juguetes están en el suelo.
    Las sillas siguen fuera de lugar.
    Y el cansancio se siente en el cuerpo…
    pero el corazón está lleno.

    Después de una noche larga, de risas, de abrazos y de desorden bonito, llega la calma.
    Una calma dulce, tranquila, que solo aparece cuando todo ha valido la pena.

    Estamos cansados, sí.
    Dormimos poco.
    Recogemos despacio.
    Pero sonreímos sin darnos cuenta.

    Porque cada risa de anoche,
    cada juego compartido,
    cada abrazo sincero,
    se quedó guardado en la memoria.

    La Navidad ya pasó, pero dejó algo más importante:
    la sensación de hogar,
    la certeza de que estar juntos sigue siendo lo más valioso.

    No hacen falta grandes planes hoy.
    Solo un café caliente.
    Mirar fotos.
    Abrazar un poco más fuerte.

    El día después de Navidad no es triste.
    Es un recordatorio silencioso de que el amor estuvo aquí…
    y sigue estando.

    En La vida de Vasilvana, celebramos también estos días lentos, imperfectos y reales.
    Porque a veces, la felicidad no grita.
    Solo se queda.

  • El amor que se construye en lo cotidiano

    El amor que se construye en lo cotidiano

    A veces pensamos que las historias más valiosas son las grandes, las extraordinarias, las que parecen sacadas de una película.
    Pero con el tiempo, uno aprende que el amor verdadero se construye en lo cotidiano.

    En los días normales.
    En las mañanas con prisas.
    En las noches cansadas.
    En los silencios compartidos.

    El amor vive en los pequeños gestos:
    una mirada que entiende sin palabras,
    una mano que sostiene cuando todo pesa,
    una sonrisa que aparece justo cuando más se necesita.

    La familia no es perfecta.
    La maternidad no es fácil.
    La vida no siempre es suave.

    Pero incluso en el caos, hay momentos que merecen ser guardados para siempre.

    Un abrazo inesperado.
    Una risa que rompe el cansancio.
    Un recuerdo que nace sin aviso y se queda en el corazón.

    Eso es la vida real.
    Eso es lo que nos forma.
    Eso es lo que inspira.

    En La vida de Vasilvana, celebramos esos instantes sencillos que, sin hacer ruido, lo significan todo.
    Porque al final, no recordaremos los días perfectos…
    recordaremos cómo nos hicieron sentir.

  • La vida familiar de Vasilvana: amor, maternidad y momentos que inspiran

    La vida familiar de Vasilvana: amor, maternidad y momentos que inspiran

    La vida familiar de Vasilvana es un reflejo de amor, dedicación y momentos reales que conectan con miles de personas cada día. A través de pequeñas historias cotidianas, ella comparte la belleza de la maternidad, la familia y los lazos que se construyen con el tiempo.

    Una familia que crece con amor

    Ser madre no es solo una etapa, es un camino lleno de aprendizajes. Vasilvana muestra cómo el amor familiar se fortalece en los momentos simples: una sonrisa, una conversación sincera o un abrazo inesperado.

    Maternidad real, sin filtros

    Lejos de mostrar una vida perfecta, su historia destaca por la honestidad. La maternidad también implica cansancio, dudas y retos, pero siempre acompañados de esperanza y crecimiento personal.

    Valores que inspiran

    El respeto, la unión familiar y el apoyo mutuo son pilares fundamentales en su hogar. Estos valores se reflejan en cada experiencia compartida, inspirando a otras familias a disfrutar más de lo esencial.

    Pequeños momentos, grandes recuerdos

    La vida familiar está hecha de instantes simples que se convierten en recuerdos inolvidables. Vasilvana nos recuerda que no se trata de tenerlo todo, sino de valorar lo que realmente importa.

    La historia de Vasilvana continúa creciendo día a día, recordándonos que la familia es el corazón de una vida plena.